Cusco está a 3,400 metros sobre el nivel del mar. La altitud es el primer desafío para todo viajero. Te recomendamos llegar un día antes de cualquier actividad intensa y tomar mate de coca.
El clima cambia drásticamente entre el sol y la sombra. Viste en capas y siempre lleva protector solar, incluso en días nublados.
La moneda es el Sol peruano, pero muchos establecimientos aceptan dólares. Los mercados locales son la mejor forma de experimentar la cultura auténtica.
Lo más importante: Cusco no es solo Machu Picchu. Hay un universo de experiencias ocultas esperando a ser descubiertas.